Brandtrusismo, la enfermedad de las PYMES

Brandtrusismo, la enfermedad de las PYMES

 

Seguro que no te promocionarías como maestro pastelero si has creado una empresa dedicada al mantenimiento de instalaciones eléctricas. El problema viene cuando sabes que tu negocio necesita “algo” para que funcione mejor y recurres a expertos en materias ajenas.

¿Por qué pagar por servicios que tu empresa no necesita?

 

SIEMPRE hay que estudiar la situación de un negocio con anterioridad a cualquier acción. En el mejor de los casos, tú como cliente te has informado, has leído artículos con terminología “brand”, datos sobre planes de marketing estratégico y quizás has oído hablar sobre la importancia de la Experiencia de Usuario, y en tu buscador salen decenas de agencias y profesionales que se dedican al branding en tu ciudad, haces clic y cada uno es especialista en una materia totalmente diferente (diseño, rotulación, tarjetas de visita, redes sociales, eventos y congresos, video, analítica web) y un sin fin de “cosas” que no serán las que necesites, pero que seguro te intentarán convencer de que “lo suyo” tiene absoluta prioridad.

Un profesional de la estética capilar no tiene por qué saber sobre terminología publicitaria ni Gestión de Marca, al igual que un profesional publicitario no tiene que saber determinadas leyes o cómo se hace un balance de situación. Para ello se pone absoluta confianza en expertos en cada campo, no dudas de su profesionalidad, y menos aún sobre el asesoramiento jurídico o contable que puedan hacer para beneficiarte.

¿Entonces por qué han sido capaces de colarte un carísimo paquete de diseño web, si únicamente querías que tus vecinos supiesen que tienen a su disposición tu nueva peluquería?

Ésto, además de ser una autocrítica a gran parte del estado publicitario actual, con respecto a sus actos hacia la pequeña empresa, es una llamada de atención a todos aquellos profesionales, emprendedores y empresarios que dejáis en un segundo plano la importancia de la inversión en comunicación. Igual que eliges el mejor lugar para celebrar tu boda, lees comentarios, pides referencias, haces una prueba del menú y gastas (no inviertes) grandes sumas para celebrar un día muy especial ¿por qué para tu negocio no te exiges el mismo nivel de calidad?

Al igual que no dejarías que te operase la vista un podólogo, a la hora de montar una empresa es muy importante contar con profesionales de diferentes campos que te asesoren, no sólo en un ámbito determinado sino en el de las necesidades básicas de tu negocio en cada momento. Es necesario hacer análisis constantes para mejorar, ya tengas un nuevo negocio o un bar con clientela fija desde hace veinte años. De ese análisis saldrán datos que habrá que medir, saber leerlos y llevar a cabo las acciones que se consideren como las mejores decisiones en cada caso. Imaginad, sed creativos, arriesgad. No hay ninguna respuesta certera a la hora de tomar decisiones. Nunca se sabe si una estrategia será buena o mala, si funcionará o no. Pero ya que vamos a arriesgar, que sea sabiendo por qué tomamos dicha decisión.

 

La importancia de los asesores de marca

 

No hay nadie que conozca tu negocio tanto como tú. Eres el responsable de su idea inicial desde que te rondaba por la cabeza, analizaste su consistencia, horas y días realizando el plan de marketing (al menos así debería ser), lo pasaste mal pidiendo un préstamo, negociaste con proveedores y viste cómo poco a poco todo iba cobrando forma a la vez que también crecían las dudas y los quebraderos de cabeza, e incluso llegó aquel momento de contratar a tu primer empleado. Nadie sabe por todo lo que has pasado, la sensación de verte triunfador y perdedor en el mismo día. NADIE conoce más tu empresa que tú.

Sin embargo, tan sólo desde fuera pueden verse cosas que tú desde dentro no puedes ver. Ocurre lo mismo con nuestras relaciones personales. No somos perfectos, ni iguales, somos seres racionales y emocionales que necesitamos, al igual que nuestros negocios, una atención y adecuación a los medios constante.

Un asesor va mucho más allá de lo superficial. Un brander ama las marcas, adora levantarse cada mañana sabiendo que puede transformar negocios, modificar percepciones, cambiar diseños, implementar maneras de saber hacer sonreír a jefes, empleados y clientes. Un brander va a luchar por lo que tú deseas, por el triunfo de lo que un día pusiste sobre el papel, te abrirá nuevos caminos, nuevos objetivos y te pondrá en contacto con los profesionales adecuados. Nadie lo sabe todo ni lo sabrá todo. Tan sólo céntrate en ser el mejor profesional que puedas llegar a ser.

– Hola cliente. –

 

 

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